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Defecto en cinturones, airbags y asientos en la ITV

El apartado 3.2 del Manual de Procedimiento es el que menos se explica y el que menos perdona: doce defectos codificados y once de ellos graves. Qué mira el inspector, qué significa cada código y qué se puede comprobar en casa antes de pedir cita.

Actualizado 2026-09-14 · ~1.800 palabras

Casi todo lo que se escribe sobre la ITV gira en torno a luces, frenos y neumáticos, que son las categorías con más defectos del parque. El habitáculo, en cambio, apenas aparece en las guías, y sin embargo tiene un capítulo propio en el Manual de Procedimiento de Inspección: el capítulo 3, «Acondicionamiento interior». Dentro de él, el apartado 3.1 revisa los asientos y sus anclajes y el 3.2 los cinturones de seguridad, sus anclajes y los sistemas de retención complementarios, que es el nombre técnico de los airbags y los pretensores. Le siguen los dispositivos de retención infantil (3.3), el antihielo y antivaho (3.4), el antirrobo y la alarma (3.5) y el campo de visión directa (3.6).

La versión vigente es la 7.9, en vigor desde el 1 de enero de 2026, y este artículo reproduce sus tablas tal cual, con su numeración. Si en el informe de inspección lees «3.2» o «03.02» junto a una descripción, es este apartado: el manual escribe los códigos sin ceros a la izquierda y el software de muchas estaciones los rellena. Cómo se estructura el código completo del informe y por qué indica el sistema y no la gravedad lo explicamos en la guía de códigos.

La calificación es la de siempre, la del Real Decreto 920/2017: defecto leve (DL), que se anota y no impide el resultado favorable; grave (DG), que deja el informe desfavorable y obliga a reparar y a volver dentro de dos meses; y muy grave (DMG). Lo particular de este capítulo es el reparto: en la tabla de cinturones y airbags no hay ningún defecto muy grave y solo uno es leve. Todo lo demás suspende.

Qué comprueba el inspector en cinturones y airbags

El método de inspección del apartado 3.2 es visual y de accionamiento. El manual manda verificar, literalmente, «si el vehículo está equipado, en las plazas obligadas a ello, con los cinturones de seguridad reglamentarios», «el estado de los cinturones de seguridad», «que el número de puntos de anclaje es el reglamentario» y «la correcta fijación de los cinturones a sus anclajes y su buen estado». El inspector tira de cada cinturón, comprueba que se abrocha, que bloquea con un tirón seco y que recupera.

Con los airbags la comprobación es distinta porque no se pueden probar. El manual resuelve el problema con tres verificaciones: que el vehículo «dispone del número de airbags y de pretensores con los que fue equipado en origen», cuando la estación tiene esa información de referencia; «que no existe ningún impedimento para el despliegue de los airbags», por ejemplo una funda de volante rígida o un accesorio sobre la tapa del airbag del acompañante; y «que el indicador de mal funcionamiento de los sistemas de retención está apagado» una vez pasado el autochequeo, es decir, que el testigo se enciende al dar el contacto y se apaga con el motor en marcha. Los pretensores pirotécnicos «deberán estar operativos», pero no tienen un ítem de defecto propio: si fallan, el coche lo declara a través de ese mismo testigo.

La reglamentación que cita el manual para este apartado es larga: el artículo 117 y la disposición adicional segunda del Reglamento General de Circulación, el artículo 11.13 del Reglamento General de Vehículos, las directivas 76/115/CEE (anclajes) y 77/541/CEE (cinturones) y los reglamentos CEPE/ONU 14, 16, 12, 21, 94 y 95. Para el conductor lo relevante es una sola idea: un cinturón o un airbag que no sea el homologado para ese coche no vale, por bien que funcione.

La tabla completa del apartado 3.2, con su calificación

Estos son los doce ítems tal y como los numera el manual. La columna de calificación es la oficial.

ÍtemDefecto (texto del manual)Calificación
1El vehículo no dispone de alguno de los cinturones de seguridad obligatoriosGrave
2Cinturones de seguridad de tipo distinto al reglamentarioGrave
3Cinturones no homologadosGrave
4Defectos de estado de los cinturonesLeve
4.1Roto o no cumple su funciónGrave
5Número de puntos de anclaje no reglamentarioGrave
6Fijación defectuosaGrave
7Defectos de estado de los anclajesGrave
8Eliminación de algún airbag o incorporación de alguno no autorizado por el fabricanteGrave
9Algún airbag no operativoGrave
10Existencia de elementos que impidan el normal despliegue de algún airbagGrave
11El cuadro de mandos indica mediante testigo o mensaje fallo en el funcionamiento de los sistemas electrónicos de retenciónGrave
12El sistema indica una anomalía a través de la interfaz electrónica del vehículoGrave

La frontera que más consultas genera es la que separa el ítem 4 del 4.1. Un cinturón con la cinta deshilachada en el borde, manchado o que recoge despacio es un «defecto de estado», leve: el informe sale favorable y no hay segunda inspección. Un cinturón que no se abrocha, cuyo carrete no bloquea al dar el tirón o que se queda fuera sin recuperar «no cumple su función», y eso es grave. El inspector no mide el desgaste con un instrumento; decide si el cinturón retiene o no.

Los ítems 8 a 12 son los del airbag y comparten calificación: todos graves. Es donde más se equivocan los foros, que suelen repetir que un testigo encendido es «muy grave» o que, al contrario, «no lo miran». Ni una cosa ni otra: lo miran siempre, porque es la única forma que tiene la estación de saber si el sistema funciona, y lo califican de grave, con desfavorable y plazo de dos meses para reparar.

El testigo del airbag: el caso que decide la inspección

El coche moderno se autodiagnostica. Al dar el contacto, la unidad de control del airbag enciende su testigo unos segundos como prueba de la lámpara y lo apaga si el sistema está íntegro. El inspector aplica exactamente esa lógica: el manual pide que el indicador «tras el chequeo del sistema» no permanezca encendido «estando el motor en marcha». Si sigue encendido, o si el cuadro muestra un mensaje de avería del sistema de retención, es el ítem 11 y el resultado es desfavorable, aunque no haya ninguna otra anotación en todo el informe.

Las causas habituales no suelen estar en el airbag en sí. La más frecuente es el conector bajo el asiento del conductor o del acompañante, que se afloja al mover el asiento o al pasar el aspirador; le siguen el sensor de ocupación del asiento del acompañante, el anillo de contacto del volante y, en coches con años, un pretensor cuya resistencia el sistema deja de leer. La reparación empieza por leer el código de avería con un equipo de diagnosis, que es lo que hará también el taller; sustituir piezas al azar sale caro porque los módulos pirotécnicos no se reparan, se cambian.

Hay un testigo que no es defecto: el aviso PASSENGER AIRBAG OFF que se enciende cuando el airbag del acompañante está desconectado con el interruptor de fábrica, normalmente en la guantera o en el lateral del salpicadero, para llevar una sillita en contra de la marcha. Es un indicador de estado, previsto por el fabricante, no un aviso de fallo. Lo que el manual sanciona en el ítem 8 es la eliminación o la anulación no autorizada del airbag: desconectar el módulo, puentear el conector con una resistencia o retirar la unidad tras un accidente y no reponerla.

El ítem 10, «elementos que impidan el normal despliegue», es el que afecta a los accesorios. Una funda de volante gruesa o rígida que cubre la tapa central, un soporte de móvil pegado sobre la tapa del airbag del acompañante o unas fundas de asiento sin apertura para el airbag lateral entran en ese supuesto. Se solucionan quitándolos antes de la cita; las fundas de asiento compatibles llevan una costura frangible marcada en el lateral.

Asientos y anclajes: el apartado 3.1

El mismo inspector revisa los asientos antes que los cinturones. El método es visual: fijación a la estructura, ausencia de elementos sueltos o deteriorados, adecuación a su función, acceso a las plazas posteriores, reposacabezas y el mecanismo de ajuste longitudinal del asiento del conductor. La tabla es corta y casi toda grave:

  • Grave: en turismos y vehículos industriales, que el número de plazas sea superior al de la documentación; «fijación defectuosa con riesgo de desprendimiento»; asientos «inadecuados a su función o con elementos sueltos o deteriorados que presenten riesgos de lesiones»; asientos que no permiten el acceso a las plazas posteriores; «inexistencia de algún reposacabezas siendo obligatorio».
  • Leve: «el mecanismo de ajuste longitudinal del asiento del conductor no funciona adecuadamente». Es el único ítem leve de la tabla.

El caso práctico más común es el del reposacabezas trasero que alguien quitó para ver mejor por el espejo y quedó en el garaje: si la ficha técnica y la homologación del coche lo llevan, su ausencia es grave. El segundo es el de las furgonetas y los vehículos camperizados con asientos añadidos: si hay más plazas de las que dice la tarjeta ITV, el defecto es grave y, además, apunta a una reforma no homologada. Y el tercero, más raro, es el asiento con la guía rota que se mueve al frenar: «riesgo de desprendimiento», grave.

Comprobación en casa antes de la cita

Este capítulo es de los pocos que se pueden revisar por completo sin herramientas y en cinco minutos.

  1. Da el contacto sin arrancar y mira el cuadro: el testigo del airbag debe encenderse y apagarse. Arranca y confirma que no vuelve a encenderse ni aparece un mensaje de sistema de retención.
  2. Abrocha y desabrocha cada cinturón, incluidos los traseros y el central. Da un tirón seco a cada uno: debe bloquear. Suéltalo: debe recoger hasta el final.
  3. Repasa la cinta de cada cinturón en toda su longitud buscando cortes o desgarros, no solo deshilachado superficial. Un corte transversal es «no cumple su función».
  4. Comprueba que los anclajes del piso y del pilar están apretados y sin corrosión visible, especialmente en coches con años o que hayan tenido agua en el habitáculo.
  5. Retira fundas de volante rígidas, soportes pegados sobre la tapa del airbag del acompañante y fundas de asiento sin apertura lateral.
  6. Cuenta los reposacabezas y compáralos con las plazas de la tarjeta ITV. Mueve el asiento del conductor adelante y atrás.

Si el cinturón bloquea pero recoge despacio, el informe saldrá con una anotación leve y sin segunda inspección; conviene arreglarlo de todos modos, porque un carrete que no recoge es un cinturón que en un choque va suelto. Si el testigo del airbag está encendido, no hay atajo: diagnosis y reparación antes de ir, porque el desfavorable es seguro. Y si ha habido un accidente con despliegue de airbags, la reposición de módulos, pretensores y cinturones con tensor es obligatoria para que el sistema vuelva a estar «operativo» en el sentido del manual; un coche reparado de chapa y con los airbags sin reponer suspende por los ítems 8 y 9 y, en la compra de segunda mano, delata la reparación incompleta.

Casos especiales

  • Coches antiguos sin cinturones traseros. El manual exige cinturones «en las plazas obligadas a ello» según la fecha y la categoría del vehículo, no en todas: en un vehículo que en origen no los llevaba y no está obligado a llevarlos, su ausencia no es defecto. La referencia es la ficha técnica y la normativa aplicable a la fecha de matriculación.
  • Cinturones sustituidos por otros de desguace. Valen si son del mismo tipo y homologación que los originales para ese coche; un cinturón de otro modelo, aunque encaje, es el ítem 2 o 3, grave.
  • Vehículos históricos y clásicos. Se inspeccionan con criterios adaptados a su fecha, pero los elementos que lleven deben funcionar: un cinturón instalado que no retiene es grave aunque el coche no estuviera obligado a llevarlo.
  • Anulación del airbag por sillita. Solo con el interruptor del fabricante. Si el coche no lo tiene, no se puede anular por otros medios, y la sillita en contra de la marcha va en las plazas traseras.

Preguntas frecuentes

¿Paso la ITV con el testigo del airbag encendido?

No. El Manual de Procedimiento califica como defecto grave que «el cuadro de mandos del vehículo indica mediante testigo o mensaje, de fallo en el funcionamiento de los sistemas electrónicos de retención» (apartado 3.2, ítem 11). El inspector comprueba que el testigo se enciende al dar el contacto, como autochequeo, y que se apaga después con el motor en marcha. Si permanece encendido, el informe sale desfavorable y hay que reparar y volver en el plazo de dos meses.

¿Es defecto tener el airbag del acompañante desconectado para llevar una sillita?

No, si la desconexión se hace con el interruptor previsto por el fabricante. Ese interruptor enciende el aviso «PASSENGER AIRBAG OFF», que es un indicador de estado, no un testigo de fallo. Lo que sí es defecto grave es «eliminación de algún airbag o incorporación de alguno no autorizado por el fabricante» (ítem 8), es decir, quitar el módulo, puentear el conector o anular el sistema por otros medios.

¿Un cinturón trasero que se enrolla mal o va lento es grave o leve?

Depende de si sigue cumpliendo su función. El manual distingue «defectos de estado de los cinturones», que es leve (ítem 4), de «roto o no cumple su función», que es grave (ítem 4.1). Un cinturón deshilachado que se abrocha y retiene queda en leve; uno que no se abrocha, no bloquea o no vuelve a su posición es grave. Si directamente falta un cinturón en una plaza obligada a llevarlo, es grave (ítem 1).

¿Qué pasa si el asiento del conductor no se desplaza?

Es el único defecto leve de la tabla de asientos (apartado 3.1, ítem 9): «el mecanismo de ajuste longitudinal del asiento del conductor no funciona adecuadamente». El informe sale favorable con la anotación y no hay que volver a inspección, pero conviene repararlo. En cambio, una «fijación defectuosa con riesgo de desprendimiento» del asiento o la falta de un reposacabezas obligatorio son defectos graves.

Fuentes y metodología

Las tablas y las citas literales proceden del Manual de Procedimiento de Inspección de las Estaciones ITV, versión 7.9, del Ministerio de Industria, apartados 3.1 (asientos y sus anclajes) y 3.2 (cinturones de seguridad y sus anclajes), y de la clasificación de defectos del Real Decreto 920/2017. La numeración de los ítems es la del manual; el formato con ceros a la izquierda es el del software de muchas estaciones. Las causas habituales de encendido del testigo se describen a título orientativo y no sustituyen a la lectura de códigos con un equipo de diagnosis.

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